El sacrificio y consumo de los animales de la especie porcina que se destinan al consumo privado constituyen actividades tradicionales ampliamente arraigadas en nuestra comunidad, y mantienen un indudable interés social y cultura. No obstante, se advierte que estas actividades pueden tener indudables consecuencias sanitarias negativas, a causa de las zoonosis y de la epizootias que pueden transmitirse, respectivamente, a los seres humanos y a los animales, entre las cuales destaca, por su trascendencia y magnitud de sus efectos negativos, la triquinosis.
En la documentación que se adjunta en este apartado, se adjunta información relativa a la triquinosis, así como el decreto en el que se establecen las normas a seguir para el control sanitario de animales de la especie porcina que se destinan al consumo privado.