Con la entrada en vigor del artículo 8 de la Ley 11/2001, de 15 de junio, de ordenación de la actividad comercial en las Islas Baleares (pueden consultar el texto íntegro en el apartado de normativa lingüística), se concretó la normativa referente a usos lingüísticos en los comercios y empresas, expresamente a la necesidad que los establecimiento tuvieran la señalización, la rotulación y la documentación de oferta de servicio como mínimo en catalán, y que las administraciones promuevan el uso progresivo de la lengua catalana en las actividades comerciales.
Este artículo 8 despliega, textualmente, que:
"1. En los establecimientos regulados en esta Ley, los consumidores tienen derecho a ser atendidos en alguna de las lenguas oficiales de las Islas Baleares, y no pueden ser discriminados o atendidos incorrectamente por razón de la lengua que empleen. 2. En los establecimientos al detalle que dispongan de una plantilla laboral de más de tres trabajadores, los consumidores tienen, además, el derechos de ser atendidos en la lengua oficial de las Islas Baleares que escojan. 3. La señalización y los carteles de información general de carácter fijo y los documentos de oferta de servicios para los consumidores de los establecimientos abiertos al público deben ser redactados, al menos, en catalán. Esta norma no se aplica a las marcas, los nombres comerciales y a los rótulos empleados por la legislación de la propiedad industrial. En los términos que reglamentariamente se determinen, los establecimientos comerciales deben informar a los consumidores de sus derechos lingüísticos mediante la colocación de los anuncios correspondientes. 4. Las administraciones competentes deben promover el uso progresivo de la lengua catalana en las actividades comerciales, como también en los rótulos, símbolos y distintivos de los establecimientos comerciales de las Islas Baleares."
El artículo 19¸ de publicidad de horarios, determina que " En todos los establecimientos comerciales debe figurar la información del calendario diario de apertura y de cierre en un lugar visible, tanto en el interior como en el exterior, incluso cuando el establecimiento esté cerrado. El texto de esta información debe constar, al menos, en catalán".
Las actividades empresarial, comercial y de restauración ofrecen muchas oportunidades de usar nuestra lengua. La rotulación, la edición de material impreso, las cartas de restaurantes, el software informático, comprar, vender, etiquetar un productor o hacer su promoción... pueden parecer que son, básicamente, acciones económicas, pero, sobretodo, son también acciones comunicativas. Y nosotros podemos decidir que sean en catalán. Que toda esta actividad se haga en catalán genera confianza entre los clientes y en el uso de nuestra lengua, y constituye un factor diferencial y una ventaja competitiva en un mercado más globalizado y despersonalizado.
Porque el cliente valora positivamente que lo hagan sentir como en su casa; porque es así como somos, y mostrándonos como somos ofrecemos a los recién llegados la oportunidad de aprender nuestra lengua; porque esta es la forma de hacer del catalán la lengua de uso cotidiano en el mundo productivo y comercial, es muy importante que entre todos favorezcamos la presencia de la lengua propia en este sector tan importante para la normalización sociolingüística de Son Servera.